Padre Javier: Entre el dolor y la esperanza, siempre aparece la voz del Pastor
Por Víctor R. AGUILAR..- En la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, en Toronto, el Padre Javier Valdés, junto al diácono Carlos Retamales, celebraron la misa dominical este 26 de abril de 2026, en el marco del Domingo del Buen Pastor, una jornada especial dedicada a orar por las vocaciones sacerdotales.
El Evangelio según San Juan (10, 1-10) nos presenta a Jesús como el verdadero Pastor, aquel que entra por la puerta, conoce a sus ovejas y ellas reconocen su voz. A diferencia del ladrón que viene a robar y destruir, Cristo se revela como la puerta que conduce a la salvación y a la vida en abundancia. Sin embargo, como ocurrió entonces, también hoy muchas veces nos cuesta comprender plenamente este mensaje.
El Padre Javier inició su homilía recordando que en todo el mundo la Iglesia celebra este día pidiendo por las vocaciones sacerdotales. Invitó a la comunidad a orar con insistencia para que surjan más hombres dispuestos a entregar su vida al servicio de Dios y de la Iglesia. Destacó también la presencia del diácono Carlos Retamales, como signo de servicio y vocación, recordando que el diaconado es un ministerio importante, especialmente en tiempos donde las vocaciones sacerdotales disminuyen.
En su reflexión, el Padre subrayó una realidad profunda: muchas personas se acercan a Dios en medio de momentos difíciles. Es en el dolor, en la incertidumbre o en las crisis donde se abre el corazón a la fe. En ese camino, alguien siempre aparece para tender una mano: una invitación a ir a la iglesia, a rezar, a buscar orientación. En especial, resaltó la riqueza de los pueblos latinoamericanos, profundamente religiosos, donde el amor a Dios y a la Virgen forma parte esencial de la vida cotidiana.
El sacerdote explicó que, aunque algunos fieles asisten a misa cada domingo con disciplina, y otros lo hacen con menor frecuencia, todos mantienen una relación viva con Dios. Y en ese recorrido de fe, muchos recuerdan a sacerdotes que han marcado su vida: aquellos que acompañaron en momentos de tristeza, que ofrecieron consejo sabio o simplemente estuvieron presentes cuando más se necesitaba.
“El sacerdote —explicó— es alguien disponible siempre”. A diferencia de otras profesiones que tienen horarios definidos, el sacerdote está llamado a servir las 24 horas del día. Puede recibir una llamada en la madrugada para asistir a un enfermo, consolar a una familia o acompañar en el dolor. Por eso, afirmó con claridad: los sacerdotes son un regalo de Dios para su Iglesia, al igual que los diáconos, cuya labor también es una bendición.
En este contexto, invitó a los fieles a hacer memoria agradecida: recordar a ese sacerdote que dejó huella en sus vidas. Tal vez fue quien celebró un matrimonio, acompañó en la pérdida de un ser querido o brindó apoyo en un momento decisivo. Esa presencia concreta es reflejo del amor de Dios actuando en la historia personal de cada creyente.
El mensaje central del Evangelio, señaló el Padre Javier, es también una guía para los sacerdotes: están llamados a amar profundamente a su comunidad, a ver en cada persona a un hijo espiritual. Un buen pastor siente el dolor de sus ovejas, reza por ellas y camina a su lado. No es indiferente, sino cercano, comprometido y compasivo.
Para ilustrar esta imagen, compartió una enseñanza de un profesor de teología: un pastor es capaz de conocer a cada una de sus ovejas por su nombre, aun cuando parezcan iguales. De la misma manera, el sacerdote debe conocer a su comunidad, reconocer a cada persona y hacerle sentir que es importante. Por eso, explicó que cuando da la comunión, suele nombrar a quienes conoce: “Cecilia, el Cuerpo de Cristo”, “María, el Cuerpo de Cristo”, como signo de que Cristo conoce y ama personalmente a cada uno.
Finalmente, el Padre Javier hizo un llamado especial a las familias: no tener miedo si uno de sus hijos siente la vocación sacerdotal. Al contrario, animarlos y acompañarlos en ese camino. Compartió su propia experiencia vocacional, marcada por la dificultad inicial de su madre para aceptar su decisión. Desde los 16 años sintió el llamado, pero fue a los 23 cuando decidió ingresar al seminario, dejando atrás una prometedora carrera en cine y televisión en Colombia (TV-Caracol). Aunque su madre sufrió al inicio, con el tiempo encontró una profunda alegría y orgullo en la vocación de su hijo.
En este Domingo del Buen Pastor, la invitación es clara: escuchar la voz de Cristo, reconocer su llamado y confiar en que El siempre conduce hacia la vida plena. Y también, como comunidad, sostener con la oración a quienes han sido llamados a guiar, servir y amar como verdaderos pastores.
DATOS:
La parroquia Nuestra Señora de Guadalupe en Toronto, es una parroquia católica que se encuentra ubicada en el 694 Weston Road. Única dentro de las parroquias canadienses porque las celebraciones y servicios son completamente en idioma español.
Los domingos hay cuatro misas en español: 8:00am, 10:00am, 12:00pm y 1:45pm. La de las 5:00pm., es en inglés. Misas dentro de semana, Jueves (7:00pm), Viernes (7:00pm) y del Sábado que también es válida por el domingo (6:00pm).
INFORMACION: (416) 767-8658.
EMAIL: olgpoffice@guadalupetoronto.com



