Crece presión hipotecaria en Canadá: más familias tienen dificultades para pagar sus viviendas
SOMOS TORONTO.- Cada vez más canadienses enfrentan problemas para mantenerse al día con los pagos de sus hipotecas, especialmente en los mercados inmobiliarios más caros del país, como Ontario y British Columbia. Un nuevo informe revela que los atrasos en pagos hipotecarios aumentaron de forma importante durante el primer trimestre del año, reflejando el impacto de las altas tasas de interés, el aumento del costo de vida y un mercado laboral más inestable.
Aunque el porcentaje total de personas que dejan de pagar sigue siendo relativamente bajo, los expertos advierten que el crecimiento de los atrasos muestra una presión financiera cada vez mayor en muchos hogares. Quienes han caído en mora también acumulan deudas elevadas fuera de la hipoteca, lo que demuestra un deterioro general en sus finanzas personales.
El problema comenzó a hacerse más visible después de que miles de propietarios renovaran sus hipotecas con tasas mucho más altas que las obtenidas durante la pandemia, cuando el crédito era barato. Esto ha provocado un fuerte aumento en los pagos mensuales, afectando especialmente a quienes compraron viviendas entre 2020 y 2022 a precios históricamente altos.
A esto se suma la caída en el valor de muchas propiedades, principalmente en Ontario, lo que ha dejado a numerosos propietarios sin la posibilidad de refinanciar o utilizar el valor de su vivienda para aliviar sus deudas, algo que durante años ayudó a muchas familias a enfrentar dificultades económicas. El informe también muestra un aumento significativo en los niveles de insolvencia, alcanzando los registros más altos desde 2009.
La mayoría de las personas afectadas opta por acuerdos de pago con acreedores antes que declararse en bancarrota. Especialistas señalan que la situación actual es resultado de una combinación de factores: hipotecas más caras, menor crecimiento económico, pérdida de ingresos y un mercado laboral más débil.
También destacan que algunos inversionistas inmobiliarios han sido especialmente golpeados, sobre todo aquellos que dependían del alquiler a estudiantes internacionales y hoy enfrentan menores ingresos.
Pese al aumento de la morosidad, el sistema financiero aún no considera que exista una crisis hipotecaria grave. Sin embargo, expertos advierten que un nuevo aumento en las tasas de interés podría generar aún más presión sobre miles de hogares canadienses en los próximos meses.

