María, el molde de Dios: profunda reflexión del Cardenal Leo durante la Misa de la Alianza en Toronto

Posted On 19 Dec 2025
By :
Comment: Off

Por Víctor R. AGUILAR.- En un ambiente de profunda espiritualidad y alegría comunitaria, la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe en Toronto recibió el pasado 18 de diciembre al Cardenal Francis Leo, arzobispo de la Arquidiócesis de Toronto, quien presidió la Eucaristía de la Alianza y posteriormente bendijo el altar de la Virgen de Schoenstatt en la sala Padre Santiago. La celebración contó con la asistencia de los diversos grupos apostólicos que conforman la parroquia, destacándose de manera especial el Movimiento Apostólico de Schoenstatt, anfitrión de esta significativa jornada de fe.

El Cardenal estuvo acompañado por los padres Edgar Romero, Javier Valdés, Mons. Ramón Vielma y el diácono Carlos Retamales. La misa inició con las palabras de bienvenida del padre Edgar Romero, quien expresó: “Damos la bienvenida a nuestro pastor, su eminencia Cardenal Frank Leo, gracias por venir a nuestra comunidad. Es la primera vez que está aquí en nuestra parroquia; es una gran alegría tenerlo con nosotros, bienvenido”. A lo que el Cardenal respondió con cercanía y sencillez: La primera, pero no la última vez, provocando un cálido aplauso de la asamblea.

Al iniciar su reflexión, basada en el Evangelio de San Mateo 1, 18-24, el Cardenal Francis Leo manifestó su felicidad por estar con la comunidad y por celebrar la misa de la renovación de la Alianza de Amor, afirmando que es un verdadero privilegio encontrarse con los hermanos en la casa de Dios. Recordó que el Señor está realmente presente en medio de su pueblo, en sus almas y en sus familias. Citando a San Juan Pablo II, señaló que cada vez que se celebra la Eucaristía se vive el misterio pascual, en el cual María está siempre presente, invitando a los fieles a cantar, rezar y ofrecer la propia vida con gran fe y devoción.

El Cardenal agradeció al padre Edgar Romero por la invitación y expresó su alegría por compartir su amor a la Virgen María. Recordó que conoció el Movimiento de Schoenstatt durante sus estudios de Mariología en Estados Unidos, ya que varios de sus profesores y colegas formaban parte de este carisma. Explicó que la Alianza de Amor, o acto de consagración a María como Madre tres veces Admirable, conduce a una relación más profunda con la Madre del Señor, permitiendo una participación plena en la corriente de vida y gracia. Subrayó que el desafío para los creyentes es crecer en el amor, en la vida espiritual y en la construcción de una visión cristiana personal y comunitaria.

En su homilía, el Cardenal Leo citó a San Luis María Grignion de Montfort, quien llama a María el molde de Dios, capaz de formar a las personas a imagen de Jesucristo. Quien se deja moldear por este molde divino —afirmó— se transforma rápidamente en Cristo, y Cristo vive en él. María facilita que Jesús nazca y crezca en nuestros corazones, y nos ayuda a parecernos cada vez más a Él cuando permitimos que nuestra vida sea modelada por su ejemplo.

Recordó también unas palabras pronunciadas por el Papa Francisco durante una Jornada Mundial de la Juventud: Cuando la Iglesia busca a Jesús, siempre llama a la puerta de su Madre y le pide: muéstranos a Jesús”. De María, dijo el Papa, la Iglesia aprende el verdadero discipulado; por eso, la Iglesia sale siempre en misión siguiendo los pasos de la Virgen.

A modo de interpelación espiritual, el Cardenal Francis Leo planteó a los fieles una pregunta central: ¿En qué medida nos dejamos moldear por María en el plan de las ideas, en el plan de la vida y en el plan de la gracia? Recordó que María es un regalo, un don de Dios, y que la Alianza enriquece la vida de cada miembro de la comunidad de fe. Invitó a recibirla en el corazón como Madre, Madre nuestra.

Concluyó su reflexión con una frase inspiradora sobre la devoción mariana, citando al Concilio: Mientras a la Madre se la honra, al Hijo se le conoce, se le ama y se le glorifica debidamente, y se observan todos sus mandamientos”. María —afirmó— es nuestra madre inspiradora, quien siempre conduce a Cristo y a una vida plenamente cristiana.

Cabe destacar que en la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe en Toronto, de manera tradicional, el día 18 de cada mes se celebra la Misa de la Alianza, en la que los fieles renuevan su Alianza de Amor, reafirmando su compromiso de fe bajo la guía maternal de la Virgen María. La visita del Cardenal Francis Leo marcó, sin duda, un momento histórico y profundamente espiritual para esta comunidad parroquial.

About the Author