Trump envía señales mixtas sobre acuerdo comercial entre Canadá y China

El primer ministro canadiense Mark Carney y el presidente chino Xi Jinping.
AGENCIAS.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció mensajes contradictorios sobre el nuevo acuerdo comercial entre Canadá y China, luego de que el primer ministro canadiense Mark Carney y el presidente chino Xi Jinping alcanzaran un pacto para poner fin a una guerra arancelaria entre ambos países.
Por un lado, Trump restó importancia al acuerdo y dijo que Canadá está haciendo lo que le corresponde. “Está bien. Eso es lo que debería estar haciendo. Si puedes lograr un acuerdo con China, deberías hacerlo”, afirmó desde la Casa Blanca. Sin embargo, horas antes, su propia administración advirtió que Canadá podría arrepentirse de la decisión.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, señaló que el acuerdo es “problemático” y recordó que EE. UU. mantiene altos aranceles a los autos chinos para proteger a los trabajadores estadounidenses. A pesar de estas críticas, Trump reiteró esta semana su interés en que fabricantes chinos de automóviles construyan plantas dentro de Estados Unidos. “Si quieren venir y construir una planta y contratarte a ti y a tus vecinos, me encanta esa idea”, dijo durante un evento en Detroit.
¿En qué consiste el acuerdo?
Mark Carney viajó a Pekín esta semana con el objetivo de mejorar las relaciones bilaterales y asegurar lo que calificó como un acuerdo “preliminar pero histórico”. El pacto se basa en un intercambio entre el sector agrícola y los vehículos eléctricos. Canadá permitirá la entrada de hasta 49.000 vehículos eléctricos chinos por año, con un arancel reducido del 6,1 %, frente al 100 % actual. A cambio, China reducirá o eliminará aranceles a importantes exportaciones agrícolas canadienses.
Entre los cambios más relevantes, China bajará los aranceles a la semilla de canola canadiense del 84 % al 15 % a partir del 1 de marzo. Además, se eliminarán los llamados aranceles “antidiscriminación” sobre productos como harina de canola, langosta, cangrejo y arvejas, al menos hasta finales de año.
El aceite de canola, no obstante, seguirá sujeto a un arancel del 100 %. El acuerdo también abre nuevamente uno de los mercados más importantes para Canadá. China es el segundo mayor comprador de canola canadiense, después de Estados Unidos, y el mayor mercado mundial de arvejas.
Carney defendió el pacto asegurando que el impacto en la industria automotriz será limitado. El cupo de vehículos representa menos del 3 % del mercado canadiense y, según dijo, la mitad de los autos importados costará menos de 35.000 dólares para 2030, con el objetivo de mejorar la accesibilidad.
Opiniones divididas
El acuerdo ha generado reacciones opuestas dentro de Canadá. El premier de Ontario, Doug Ford, advirtió sobre posibles riesgos para los trabajadores canadienses, mientras que el premier de Saskatchewan, Scott Moe, celebró el pacto como una victoria para los exportadores agrícolas. Carney, por su parte, presentó el acuerdo como el inicio de una relación estratégica más amplia con China, que incluye mayor turismo, intercambios culturales y la posibilidad de viajes sin visa para los canadienses.
