Sistema inmune cuando falla: avances prometedores frente a las enfermedades autoinmunes
SOMOS TORONTO.- Las enfermedades autoinmunes ocurren cuando el sistema de defensa del cuerpo, diseñado para combatir infecciones, ataca por error tejidos sanos. Existen más de 100 afecciones de este tipo —como lupus, artritis reumatoide o esclerosis múltiple— y pueden afectar casi cualquier órgano, incluso el cerebro.
Aunque son más comunes en mujeres, pueden presentarse en cualquier persona y su incidencia está en aumento. Uno de los principales desafíos es su diagnóstico. Los síntomas suelen ser difusos, intermitentes y similares a los de otras enfermedades, lo que puede retrasar su detección durante años. Además, los pacientes pueden pasar largos períodos estables antes de sufrir brotes inesperados.
El origen de estas enfermedades no suele depender de un único factor. En general, combinan una predisposición genética con desencadenantes ambientales, como infecciones, tabaquismo o contaminación. Investigaciones recientes también señalan el posible papel de virus comunes, como el de Epstein-Barr, en el desarrollo de enfermedades como el lupus.
En cuanto al tratamiento, tradicionalmente se ha basado en fármacos que suprimen el sistema inmune, con efectos secundarios importantes. Sin embargo, la ciencia avanza hacia terapias más precisas. Una de las más prometedoras es la terapia CAR-T, utilizada inicialmente contra el cáncer, que busca “reiniciar” el sistema inmunológico eliminando células defectuosas para que se regeneren de forma más saludable.
También se están desarrollando estrategias para intervenir antes de que aparezcan los síntomas. Un ejemplo es la diabetes tipo 1, donde algunos fármacos ya han demostrado retrasar su aparición. Aunque aún no existe una cura definitiva, estos avances marcan un cambio de enfoque: pasar de controlar los síntomas a modificar el origen de la enfermedad.
Para muchos especialistas, se trata de uno de los momentos más prometedores en la investigación de la autoinmunidad.
