Padre Javier: El verdadero templo de Dios está en el corazón de cada creyente
Por Víctor R. AGUILAR.- En un clima de fe y gratitud, la comunidad católica se reunió este domingo 9 de noviembre en la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe en Toronto, para participar en la Santa Misa presidida por el Padre Javier Valdés. Con palabras llenas de profundidad espiritual, el sacerdote invitó a los fieles a reflexionar sobre el verdadero significado del templo, recordando que más allá de los muros de piedra, es en el corazón donde Dios desea habitar.
La celebración coincidió con la festividad de la dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán, madre de todas las iglesias del mundo. El Evangelio proclamado fue el de San Juan 2, 13-22, donde se narra el momento en que Jesús expulsa a los mercaderes del templo. El Padre Javier explicó que este gesto de Jesús no solo es una denuncia del uso indebido del templo material, sino una invitación a purificar nuestro corazón, verdadero santuario donde Dios habita.
Con sus palabras sobre “destruir este templo y en tres días lo reconstruiré”, Jesús anuncia su muerte y resurrección, signo del amor que renueva y da vida nueva a quienes creen en Él.
En su homilía, el Padre Javier Valdés dijo que trataría de desarrollar tres ideas principales. En primer lugar, destacó la importancia de la Basílica de San Juan de Letrán, una de las más antiguas y significativas de la Iglesia Católica. Recordó que es la basílica madre, sede del Papa —actualmente León XIV—, y lo ha sido durante más de 1700 años. Explicó que la Iglesia Católica cuenta con cuatro basílicas mayores o papales: San Pedro, dentro de la Ciudad del Vaticano; Santa María la Mayor; San Pablo Extramuros; y San Juan de Letrán, cuya dedicación se celebra precisamente este 9 de noviembre.
El sacerdote recordó también que al atravesar las puertas de estas basílicas, los fieles pueden obtener indulgencia plenaria en los tiempos designados por el Papa. Sobre el origen de San Juan de Letrán, explicó que fue el emperador Constantino quien la entregó a la Iglesia, permitiendo por primera vez la práctica libre del cristianismo en el Imperio Romano. En el año 324, fue consagrada como madre y cabeza de todas las iglesias del mundo, marcando el inicio de una nueva etapa en la historia de la fe.
A partir del Evangelio, el Padre Javier invitó a los fieles a reconocer el valor de los templos como regalos de Dios. “Aun esta iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, aquí en Toronto, es una bendición para todos nosotros —dijo—. Es nuestra casa común, donde practicamos la fe y recibimos los sacramentos.” Agregó que Dios pone en estas casas sagradas a sacerdotes llamados por vocación para servir a los creyentes y administrar los sacramentos.
El sacerdote continuó: “Yo siempre digo que nosotros tenemos nuestra casa propia, donde compartimos con nuestras familias y vivimos nuestra vida, pero la iglesia es la casa de todos nuestros hermanos, los que practicamos la fe cristiana. Cuando miramos la parroquia de Guadalupe, tenemos que ver que aquí vive Dios nuestro Padre, que siempre nos espera, y María nuestra Madre, que nos acompaña en nuestra vida de fe.”
El Padre Javier recordó con ternura que la parroquia es un lugar especial lleno de historias. “Si pudiéramos escribir libros, escribiríamos muchas historias. Esta es la casa de todos los inmigrantes que un día llegamos a Canadá tratando de ayudar a nuestras familias que quedaron en nuestros países. Llegamos con miedo y con la incertidumbre de no conocer el idioma ni la cultura. Pero con la fuerza y la ayuda de Dios, salimos adelante. Siempre hemos pedido a Dios por nuestros proyectos y trabajos, y siempre llegamos a la parroquia para agradecer.”
Con humildad añadió: “Muchas personas me dicen: ‘Padre, esta iglesia es tan chiquitita y está tan cerca de la calle’. Pero a mí me hace sentir como mi hogar: pequeñita, sencilla y humilde. En la sencillez y la humildad está la huella de Dios.”
El sacerdote explicó que el mensaje más profundo del Evangelio es que el templo preferido de Dios no está hecho de piedra, sino de carne y espíritu. “El templo donde Dios más a gusto se siente es nuestro corazón, nuestra alma, nuestro interior. El Señor dice: ‘Pueden destruir este templo y lo reconstruiré en tres días’. Eso tiene relación con su resurrección, porque Él mismo habita en nuestro cuerpo, que es templo del Espíritu Santo.”
El Padre Javier insistió en que cuidar ese templo —nuestro cuerpo y nuestra vida— es un deber sagrado. “Es un mandamiento en la ley de Moisés no atentar contra la vida. Tenemos que cuidar nuestra salud física, mental y espiritual. Y muchas veces nos cuesta hacerlo.”
“La salud espiritual —añadió— se cuida primero haciendo tiempo para la oración. Es importante hablar con Dios nuestro Padre, contarle de nuestra vida, pedirle consejo y encontrar en El las respuestas que nos devuelven la paz. Al Señor le gusta estar en nuestro interior, en nuestro corazón, en nuestra alma. Por eso nos invita a edificar dentro de nosotros una iglesia donde Él pueda estar a gusto y celebrar con nosotros cada acción buena. “Bienaventurados los limpios de corazón”, nos dice la bienaventuranza.”
Finalmente, el Padre Javier concluyó su homilía con un llamado directo y esperanzador: “El Señor se enoja cuando se hace mal uso del templo. Hoy nos llama a limpiar nuestro corazón y a ponerlo a El en el centro. Ese es el verdadero templo donde Dios desea vivir.”
Así, en un ambiente de recogimiento y fe, la comunidad de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe vivió una jornada de reflexión profunda sobre el sentido espiritual del templo, recordando que el más sagrado de todos está en el interior de cada creyente.
DATOS:
La parroquia Nuestra Señora de Guadalupe en Toronto, es una parroquia católica que se encuentra ubicada en el 694 Weston Road. Única dentro de las parroquias canadienses porque las celebraciones y servicios son completamente en idioma español.
Los domingos hay cuatro misas en español: 8:00am, 10:00am, 12:00pm y 1:45pm. La de las 5:00pm., es en inglés. Misas dentro de semana, Jueves (7:00pm), Viernes (7:00pm) y del Sábado que también es válida por el domingo (6:00pm).
INFORMACION: (416) 767-8658.


