Buscar en el Señor la alegría verdadera: reflexión del tercer domingo de Adviento

Posted On 14 Dec 2025
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Por Víctor R. AGUILAR.- En el marco del tercer domingo de Adviento, conocido en la Iglesia como el domingo de la alegría, la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, en Toronto, vivió este domingo 14 de diciembre de 2025 una celebración marcada por la reflexión profunda y cercana del Padre Edgar Romero, quien presidió la Eucaristía acompañado por el diácono Sergio Sánchez y el seminarista Abraham de Paz. A la luz del Evangelio según San Mateo (11, 2-11), la homilía invitó a la comunidad a redescubrir una alegría auténtica, capaz de sostener la fe incluso en medio de las pruebas.

Al iniciar su reflexión, el Padre Edgar explicó el sentido del color rosado propio de este domingo dentro del tiempo de Adviento y presente también en una de las velas de la corona. Este color —señaló— simboliza la alegría, un don tan esencial para la vida cristiana que la Iglesia le dedica un domingo entero. Con un lenguaje sencillo, comparó su importancia con los días que la sociedad reserva para realidades fundamentales como las madres, los padres, los niños, el amor y la amistad. Así como estos vínculos son valiosos, la alegría ocupa un lugar central en la experiencia cristiana, al mismo nivel que el amor, la misericordia y la paz.

El sacerdote reconoció que, en ocasiones, muchos cristianos viven la fe como si fuera algo excesivamente serio, casi carente de gozo. Recordó entonces palabras del Papa Francisco, quien ha advertido que existen creyentes que viven sin alegría, sin ese gozo interior que debería caracterizar al discípulo de Jesús. Citando a un santo, el Padre Edgar enfatizó: Un cristiano triste es un triste cristiano. Explicó que la fe sin alegría se asemeja a una moneda de oro guardada por mucho tiempo: aunque sigue siendo valiosa, se oxida y pierde su brillo. De igual manera, una fe grande pero sin alegría se opaca, no contagia, no transmite y no enamora.

A partir de esta reflexión, el celebrante planteó una pregunta clave: ¿cómo ser alegres incluso en medio de las dificultades? ¿Cómo mantener la esperanza cuando la vida presenta problemas, enfermedades, pérdidas o la muerte? Reconoció que este es uno de los grandes retos del cristiano y propuso una respuesta inspirada en la Palabra de Dios y en el magisterio del Papa Francisco, quien tituló su primer gran documento La alegría del Evangelio. Para el Papa —recordó— la alegría no es un añadido opcional, sino el centro de una fe viva y significativa, capaz de transformar y contagiar al mundo.

El Padre Edgar advirtió sobre las alegrías engañosas, temporales y efímeras, de las que también habla el Papa. Señaló que, para descubrir una alegría verdadera y auténtica, es necesario renunciar a depender de esas satisfacciones momentáneas que pronto se desvanecen. Puso ejemplos cotidianos: una noche de fiesta, unas bebidas con amigos o unas vacaciones muy esperadas. Todos estos momentos pueden producir gozo, pero pasan rápido y muchas veces dejan vacío o cansancio. Esa —aclaró— no es la alegría de la que habla Jesús. La alegría que viene de Dios va más allá de lo pasajero y no depende de las circunstancias.

En este contexto, el sacerdote volvió al Evangelio proclamado. Juan el Bautista, encarcelado y sumido en el sufrimiento, experimenta la duda y envía a sus discípulos a preguntar a Jesús: “¿Eres tú el que ha de venir o debemos esperar a otro?”. El Padre Edgar explicó que esta pregunta, llevada a la realidad de hoy, se traduce así: “¿Eres tú, Señor, mi esperanza y mi alegría, o debo buscar en otro lugar?”. Es la pregunta que surge cuando el dolor golpea, cuando la oración parece no tener respuesta y cuando la fe se ve sacudida por la tristeza.

Reconoció que, como Juan, muchos creyentes dudan en los momentos más difíciles y llegan a preguntarse si Dios realmente escucha o incluso si existe. Sin embargo, subrayó que la respuesta de Jesús contiene la clave para reencontrar la esperanza y la alegría auténtica. Jesús no responde con teorías, sino señalando signos concretos del Reino: los ciegos ven, los sordos oyen y a los pobres se les anuncia el Evangelio. Traducido a la vida actual, esto significa que, cuando la duda aparece y la esperanza parece desvanecerse, es necesario mirar cómo Dios ya se ha manifestado poderosamente en nuestra propia vida o en la vida de otros. Esa memoria agradecida de la acción de Dios es el camino para redescubrir la alegría verdadera.

El Padre Edgar concluyó afirmando que esta alegría profunda permite atravesar cualquier tempestad sin perder la paz interior. Aunque las dificultades lleguen y las pruebas se hagan presentes, nadie puede robar la alegría que Dios concede cuando la confianza está puesta en Él. Reconoció que no es fácil alcanzarla, porque muchas veces el ser humano se aferra a una idea equivocada de la felicidad. Sin embargo, reafirmó con convicción que sí es posible ser feliz aun en medio de las dificultades, e invitó a la comunidad a buscar al Señor con un corazón sincero. “Busquen en el Señor y verán”, concluyó, dejando a los fieles un llamado claro a vivir este Adviento desde una fe luminosa, perseverante y llena de la alegría verdadera que viene de Dios.

DATOS:

La parroquia Nuestra Señora de Guadalupe en Toronto, es una parroquia católica que se encuentra ubicada en el 694 Weston Road. Única dentro de las parroquias canadienses porque las celebraciones y servicios son completamente en idioma español.

Los domingos hay cuatro misas en español: 8:00am, 10:00am, 12:00pm y 1:45pm. La de las 5:00pm., es en inglés. Misas dentro de semana, Jueves (7:00pm), Viernes (7:00pm) y del Sábado que también es válida por el domingo  (6:00pm).

INFORMACION: (416) 767-8658.

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