Menos juego, más pantallas: expertos alertan sobre el impacto en el desarrollo infantil

SOMOS TORONTO.- En el marco del Día Internacional del Juego de las Naciones Unidas, celebrado esta semana en Canadá, la organización internacional Right To Play lanzó una advertencia sobre la disminución del juego libre y al aire libre entre los niños, una tendencia que podría afectar seriamente su desarrollo, salud y bienestar.

Según Jessie Thomson, directora ejecutiva de la organización, los niños juegan menos que las generaciones anteriores debido a diversos factores, entre ellos el aumento del uso de dispositivos digitales, la inteligencia artificial y las redes sociales, que cada vez ocupan más tiempo en la vida cotidiana de los menores.

La preocupación se basa en una consulta realizada a 10.000 niños de distintos países, cuyos resultados revelaron importantes obstáculos para el juego. Uno de cada tres afirmó no tener suficiente tiempo para jugar; uno de cada cinco dijo no contar con un espacio seguro para hacerlo; y uno de cada cuatro manifestó que no tiene con quién jugar.

Los especialistas advierten que el juego es mucho más que una actividad recreativa. A través de él, los niños desarrollan habilidades sociales, emocionales y físicas fundamentales. Además, favorece la creatividad, la resolución de problemas, la confianza en sí mismos y la salud mental.

Frente a esta realidad, algunas familias buscan alternativas para reconectar a los niños con la naturaleza. En Calgary, programas de juego al aire libre permiten que los menores exploren bosques, trepen árboles, construyan refugios y disfruten de experiencias alejadas de las pantallas.

Devon Karchut, fisioterapeuta y fundadora de un programa de educación en la naturaleza, sostiene que el tiempo de juego libre al aire libre es esencial para el crecimiento infantil. Según explica, la reducción de estas experiencias ha provocado cambios en distintas áreas del desarrollo que hoy requieren mayor atención por parte de padres y educadores.

La importancia del juego también es promovida por Right To Play a través de iniciativas comunitarias y programas que benefician a más de 60 comunidades indígenas en Canadá, además de proyectos internacionales dirigidos a niños afectados por la pobreza, los conflictos y el desplazamiento.

El exvelocista canadiense Sam Effah, embajador de la organización, asegura que el juego tiene el poder de transformar vidas. Destaca que actividades tan simples como compartir un balón pueden generar confianza, inclusión y oportunidades para niños y jóvenes de diferentes contextos. Los expertos coinciden en que recuperar espacios y tiempo para el juego libre es una tarea urgente.

En un mundo cada vez más digitalizado, garantizar que los niños puedan jugar, explorar y relacionarse con otros es una inversión clave para su desarrollo integral y su bienestar futuro.

About the Author

Déjenos sus comentarios

*