Nuestra vida cristiana nunca es ordinaria: un llamado a amar como Cristo ama

Posted On 14 Jun 2026
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Por Víctor R. AGUILAR.- En la misa dominical celebrada este domingo 14 de junio de 2026 en la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe de Toronto, el Padre Tomasz Skibinski, acompañado por el diácono Carlos Retamales, compartió una profunda reflexión basada en el Evangelio según San Mateo 9,36–10,8.

El Evangelio presenta a Jesús contemplando a la multitud con compasión, al verla desorientada y necesitada, como ovejas sin pastor. Por ello llama y envía a sus doce apóstoles para anunciar que el Reino de Dios está cerca, sanar a los enfermos y ayudar a los demás. Además, les recuerda que deben servir gratuitamente, porque gratuitamente han recibido los dones de Dios.

Al iniciar su homilía, el Padre Tomasz Skibinski recordó que hace un par de semanas comenzó el Tiempo Ordinario de la Iglesia. Explicó que primero se celebró la Solemnidad de la Santísima Trinidad, luego Corpus Christi y que ahora el color verde en la liturgia indica que la Iglesia ha entrado plenamente en este tiempo que se prolongará hasta finales de noviembre, cuando concluirá con la Solemnidad de Cristo Rey.

Sin embargo, destacó que, aunque se llame Tiempo Ordinario, la vida cristiana nunca es ordinaria.

Con Cristo todo es nuevo. Cada día es especial, cada domingo es especial, porque el Señor nos da la vida y llega a nuestra existencia a través de distintos acontecimientos y experiencias”, expresó.

Añadió que este tiempo es una oportunidad para reflexionar sobre la vida de Cristo y sobre nuestra propia vida. Entre sonrisas comentó que la pregunta más importante del día no es quién ganará el Mundial de Fútbol, porque eso no cambia verdaderamente la vida de las personas. Lo que realmente importa, señaló, es preguntarse si estamos o no en comunión con Dios.

El sacerdote explicó que la Palabra de Dios recuerda la misión que el Señor ha confiado a su Iglesia. Jesús envió a los doce discípulos porque la Iglesia es misionera por naturaleza. Su misión es anunciar a Jesucristo, proclamar la Buena Nueva y recordar al mundo que existe el amor de Dios, el perdón, la misericordia y la posibilidad permanente de regresar a Él.

Relacionando el Evangelio con la primera lectura del libro del Exodo, recordó cómo Dios eligió al pueblo de Israel no porque fuera poderoso o superior a los demás pueblos, sino porque era un pueblo esclavizado bajo el yugo del faraón. Del mismo modo, dijo, Dios también nos ha escogido a nosotros, no porque seamos mejores que otros, sino para mostrar en nuestras vidas que su poder es más fuerte que cualquier esclavitud, pecado o dificultad.

El Padre Tomasz Skibinski destacó que el Señor no solo realiza prodigios, sino que también guía a su pueblo. Recordó cómo acompañó a Israel durante los años del desierto, proveyéndole todo lo necesario para vivir. Citó las palabras de Dios: “Si escuchan mi voz y guardan mi alianza, serán mi especial tesoro entre todos los pueblos”.

Señaló que estas palabras revelan algo maravilloso: que cada persona tiene un valor inmenso para Dios. Nadie existe por casualidad. Por eso, cuando Jesús ve a las multitudes cansadas y abandonadas, siente compasión por ellas. El Señor siempre se ha manifestado como el Buen Pastor que conoce a cada una de sus ovejas y sabe conducirlas.

“El Señor se siente uno con nosotros. Sufre cuando nosotros sufrimos. Sabe cuándo necesitamos algo, cuándo hemos perdido el rumbo y nos sentimos perdidos”, afirmó.

Durante su reflexión, el sacerdote explicó que el verdadero sufrimiento humano surge cuando somos incapaces de amar y de vivir en comunión con los demás. Muchas veces las personas se concentran únicamente en sí mismas y olvidan al prójimo. Por ello, Jesús llama a la Iglesia, a los doce apóstoles y también a cada cristiano para ser testigos del amor fiel de Dios, un amor que nunca se olvida de sus hijos.

El Padre Tomasz  recordó las palabras de San Pablo: “Cristo murió por los pecadores. La prueba de que Dios nos ama está en que Cristo murió por nosotros cuando aún éramos pecadores”.

Explicó que resulta fácil amar a quienes nos aman, nos respetan y nos tratan bien. Sin embargo, Cristo fue más allá y amó incluso a quienes vivían alejados de Dios, a los pecadores y a quienes habían cometido graves faltas.

Para ilustrar esta enseñanza, planteó una situación concreta: si una persona que nos ha hecho mucho daño estuviera atrapada dentro de una casa en llamas, ¿arriesgaríamos nuestra vida para salvarla? Reconoció que probablemente muchos responderían que no. Sin embargo, señaló que Dios no actuó así con la humanidad. Al contrario, nos amó cuando más necesitábamos su misericordia y entregó su propia vida para salvarnos del pecado.

Por eso, recordó las palabras de Jesús en la cruz: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”.

Según explicó, esa es precisamente la misión de la Iglesia: transmitir el amor de Cristo. Cuando Jesús dice a sus discípulos: “Han recibido gratis; den gratis”, no se refiere únicamente a curaciones físicas o milagros extraordinarios. También habla de sanar corazones heridos, liberar a las personas de aquello que las esclaviza y llevar esperanza donde existe sufrimiento.

“El verdadero amor es el amor de la cruz. Ese amor cura, transforma, expulsa los demonios y sana cualquier tipo de enfermedad”, señaló.

Finalmente, el Padre Tomasz Skibinski invitó a los fieles a reconocer cuántas veces han recibido gratuitamente el amor y el perdón de Dios. Del mismo modo, exhortó a compartir ese amor con los demás, sin condiciones y sin esperar nada a cambio.

Si hemos recibido gratuitamente, también debemos dar gratuitamente”, afirmó.

Concluyó recordando que la vida cristiana jamás es ordinaria, porque cada día existen personas que necesitan ser amadas, perdonadas y acompañadas, y cada creyente está llamado a ser un instrumento del amor de Dios en medio del mundo.

DATOS:

La parroquia Nuestra Señora de Guadalupe en Toronto, es una parroquia católica que se encuentra ubicada en el 694 Weston Road. Única dentro de las parroquias canadienses porque las celebraciones y servicios son completamente en idioma español.

Los domingos hay cuatro misas en español: 8:00am, 10:00am, 12:00pm y 1:45pm. La de las 5:00pm., es en inglés. Misas dentro de semana, Jueves (7:00pm), Viernes (7:00pm) y del Sábado que también es válida por el domingo  (6:00pm).

INFORMACION: (416) 767-8658.

EMAIL: olgpoffice@guadalupetoronto.com

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