Ontario recorta impuestos al alcohol para impulsar consumo de producción local
Somos TO.- A partir de hoy, entra en vigor el mayor recorte fiscal al alcohol en décadas en Ontario, con el objetivo de proteger a los productores locales frente a tensiones comerciales globales, especialmente en respuesta a las políticas arancelarias de Estados Unidos. La medida forma parte del presupuesto provincial 2025 y beneficia principalmente a productores artesanales locales, mientras que las bebidas importadas no se ven favorecidas por esta reforma.
Entre los cambios más destacados, se incluye una reducción del 50 % en el impuesto básico sobre licores vendidos en destilerías con tiendas minoristas en el lugar, una rebaja similar en los márgenes de ganancia aplicados por la LCBO (la distribuidora estatal) sobre la sidra, y recortes adicionales en bebidas listas para tomar (RTDs) a base de vino o licor con menos de 7,1 % de alcohol.
Además, las microcervecerías ontarianas también se beneficiarán con reducciones tanto en el impuesto básico a la cerveza como en los márgenes de la LCBO, junto con mejoras en el crédito fiscal para pequeños fabricantes de cerveza. Estas medidas están claramente dirigidas a fortalecer el sector artesanal local.
Según Scott Simmons, presidente de Ontario Craft Brewers, se trata de un “cambio de juego” para la industria cervecera artesanal, que representa el 80 % de los empleos directos en el sector de la cerveza en Ontario. Simmons asegura que este recorte permitirá a las cervecerías crecer, generar más empleo, invertir en sus comunidades y aumentar la presencia de cerveza local en las tiendas.
Por su parte, los productores de vino tradicionales no recibirán un impacto directo con estas reformas recientes, aunque ya se habían beneficiado de reducciones fiscales previas, como la eliminación del impuesto básico al vino del 6,1 % y la expansión del Programa de Apoyo a Vinos VQA. Sin embargo, el sector vinícola aún reclama la eliminación de tarifas administrativas impuestas por la LCBO en ventas a restaurantes, pese a que no ofrecen un servicio real en esa transacción.
El gobierno también ha destinado más de $250 millones entre 2025 y 2027 para apoyar esta transformación del mercado alcohólico y afirma que continuará promoviendo los productos canadienses como parte de un plan más amplio para modernizar el sistema y fortalecer la economía local. En resumen, este recorte fiscal está dirigido casi exclusivamente a productores artesanales de Ontario, dejando fuera a productos importados, en un intento claro por priorizar la producción local y hacer frente a las presiones externas del comercio internacional.
