“Ríos de Agua Viva” y esperanza cristiana marcaron la reflexión del Padre Yohander Sánchez

Por Víctor R. AGUILAR.- La comunidad católica que se congregó en la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe vivió una celebración profundamente emotiva y llena de fe durante la misa de Pentecostés, presidida por el recientemente ordenado sacerdote Padre Yohander Sánchez Mora, quien tuvo el honor de celebrar su primera misa de acción de gracias en español en esta comunidad que marcó el inicio de su camino espiritual.

La Eucaristía contó además con la presencia del Padre Edgar Romero, Padre Javier Valdés, Mons. Ramón Vielma y el Diácono Carlos Retamales, en una ceremonia especial que también conmemoró los 40 años del grupo apostólico Jornadas de Vida Cristiana.

Inspirado en el Evangelio de San Juan —“Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí… de su interior correrán ríos de agua viva”— el Padre Yohander compartió una reflexión cercana, profunda y llena de esperanza, recordando con emoción sus inicios en la parroquia.

“Yo empecé aquí como lector, luego recibí mi confirmación, y porque Dios siempre tiene planes que no conocemos, ahora soy sacerdote y estoy celebrando esta misa”, expresó con gratitud. Confesó además que la primera vez que leyó frente a la comunidad estaba muy nervioso y, entre sonrisas de los asistentes, comentó que esos nervios todavía permanecen, ahora desde el altar y durante la homilía.

Durante su mensaje, el sacerdote destacó cómo el Espíritu Santo se manifiesta constantemente en la vida del creyente como fuerza de unidad, esperanza y transformación interior. Al referirse a la primera lectura, resaltó una frase que definió como poderosa: “Son un solo pueblo y hablan una sola lengua”. Explicó que ese lenguaje al que Dios llama a sus hijos es el amor.

“El Espíritu Santo no crea rivalidades ni egoísmo; al contrario, fortalece, une y reunifica los corazones en una sola familia”, afirmó, recordando que cuando una comunidad se deja guiar por el Espíritu Santo, grandes cosas suceden.

El Padre Yohander también invitó a reflexionar sobre las palabras que los cristianos pronuncian diariamente al rezar el Padre Nuestro: “Que se haga tu voluntad”. Señaló que muchas veces esa frase puede repetirse automáticamente, sin detenerse a pensar si realmente existe el deseo sincero de dejar actuar a Dios en la propia vida.

Explicó que la esperanza cristiana no consiste en aferrarse a lo que ya se posee, sino en confiar en lo que Dios aún quiere realizar en cada persona. Citando a San Pablo, recordó: “Esperar lo que ya se posee, no es esperanza”, y subrayó que el llamado del cristiano es caminar siempre hacia adelante, porque Dios aún no ha terminado su obra en nosotros.

“El Espíritu Santo tiene muchísimas cosas preparadas para nosotros como instrumentos de su plan de salvación”, expresó, invitando a no sentirse superiores a los demás y a mantener siempre un corazón humilde y dispuesto.

Uno de los momentos más conmovedores de la homilía fue cuando habló sobre las oraciones que parecen no ser escuchadas. El sacerdote aconsejó pedir siempre diciendo: “Señor, si es tu voluntad, concédeme esto que te estoy pidiendo”, recordando que muchas veces Dios no concede algo porque tiene preparado algo mejor, aunque en ese momento no se logre comprender.

Con palabras llenas de consuelo, afirmó que el Espíritu Santo acompaña especialmente en los momentos de dolor, confusión y sufrimiento. “Muchas veces llegamos ante Dios sin palabras, heridos y destrozados, y es entonces cuando el Espíritu Santo intercede por nosotros y transforma nuestras lágrimas en oración”, señaló.

El Padre Yohander recordó además que Dios conoce profundamente el corazón humano: las luchas, sacrificios, silencios, alegrías y batallas de cada persona. Precisamente en ese lugar más íntimo, explicó, es donde el Espíritu Santo actúa y renueva constantemente la vida del creyente.

Retomando el Evangelio, afirmó que cuando Jesús dice que del corazón del que cree brotarán “ríos de agua viva”, está hablando del Espíritu Santo y de esa renovación permanente que impide que el alma se seque espiritualmente, aun en medio de las pruebas y los días difíciles.

El que vive unido a Cristo jamás se seca espiritualmente”, expresó el sacerdote, agregando que esa gracia no solo fortalece la vida personal, sino que también convierte a cada creyente en fuente de esperanza para los demás.

Finalmente, recordó que la misión evangelizadora no pertenece únicamente a sacerdotes, religiosas o diáconos, sino a todos los bautizados, llamados a acercar personas a Jesús mediante las acciones, las palabras y el ejemplo diario.

La celebración concluyó con un reconocimiento especial a los 40 años de Jornadas de Vida Cristiana, agradeciendo a sus integrantes por cuatro décadas de evangelización y servicio en la comunidad y en distintos lugares del mundo.

Ustedes son signo vivo de lo que hoy nos dice la Palabra de Dios”, expresó el Padre Yohander Sánchez, en una jornada marcada por la fe, la gratitud y la esperanza renovada en la acción del Espíritu Santo.

DATOS:

La parroquia Nuestra Señora de Guadalupe en Toronto, es una parroquia católica que se encuentra ubicada en el 694 Weston Road. Única dentro de las parroquias canadienses porque las celebraciones y servicios son completamente en idioma español.

Los domingos hay cuatro misas en español: 8:00am, 10:00am, 12:00pm y 1:45pm. La de las 5:00pm., es en inglés. Misas dentro de semana, Jueves (7:00pm), Viernes (7:00pm) y del Sábado que también es válida por el domingo  (6:00pm).

INFORMACION: (416) 767-8658.

EMAIL: olgpoffice@guadalupetoronto.com

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