Diez personas bajo vigilancia en Canadá por exposición al hantavirus Andes

Foto: AP/Canadian Press.
SOMOS TORONTO.- El brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius ha generado preocupación entre las autoridades sanitarias de Canadá luego de que varios pasajeros vinculados al contagio regresaran al país. El virus identificado es el Andes, una variante presente en Argentina y Chile y considerada la única cepa de hantavirus capaz de transmitirse entre personas.
Hasta ahora, diez personas relacionadas con el brote se encuentran en Canadá bajo vigilancia sanitaria. Entre ellas hay seis pasajeros del crucero y cuatro personas que pudieron haber estado expuestas durante vuelos internacionales. Las autoridades de salud de distintas provincias mantienen estrictos controles y periodos de aislamiento preventivo que varían entre 21 y 45 días, dependiendo del nivel de riesgo y del tipo de contacto que tuvieron con los casos confirmados.
En British Columbia, cuatro pasajeros permanecen aislados en la Isla de Vancouver. En Ontario, otras personas cumplen cuarentena en las regiones de Grey Bruce y Peel, mientras que Alberta y Quebec también monitorean posibles exposiciones asociadas a vuelos comerciales. Los especialistas explican que el hantavirus tiene un periodo de incubación particularmente largo, que puede extenderse hasta ocho semanas, aunque lo habitual es que los síntomas aparezcan entre dos y tres semanas después de la infección.
Precisamente por esta razón, las autoridades sanitarias enfrentan dificultades para detectar el virus en personas que todavía no presentan síntomas. Actualmente existen pruebas de laboratorio capaces de identificar anticuerpos o rastros del virus, pero los expertos advierten que un resultado negativo temprano no garantiza que la persona no esté infectada. Por ello, las autoridades han optado por mantener cuarentenas preventivas y monitoreo constante.
El síndrome pulmonar por hantavirus suele comenzar con síntomas generales como fiebre, cansancio, dolores musculares o molestias gastrointestinales. Sin embargo, la enfermedad puede evolucionar rápidamente hacia una insuficiencia respiratoria grave. La tasa de mortalidad ronda el 30 por ciento. A pesar de la preocupación, científicos y autoridades sanitarias insisten en que el riesgo de propagación masiva es bajo.
La transmisión entre humanos es extremadamente rara y requiere contacto cercano y prolongado, como el ocurrido dentro del crucero. “No es la próxima pandemia y no es comparable con COVID-19”, recalcan expertos canadienses, quienes también recuerdan que en Canadá existe otra variante de hantavirus, Sin Nombre, transmitida por contacto con excrementos de ratones, aunque nunca se ha propagado entre personas.
Por ahora no existe vacuna ni tratamiento antiviral específico contra el hantavirus. La atención médica se basa en cuidados intensivos y soporte respiratorio para los pacientes graves. Mientras continúan las investigaciones, el gobierno canadiense impuso restricciones temporales para impedir que pasajeros y tripulantes del MV Hondius viajen nuevamente al país hasta que concluya el periodo de vigilancia epidemiológica.
