Padre Javier Valdés: “El sufrimiento también forma parte de la existencia humana”
Por Víctor R. AGUILAR.- El domingo, en la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe en Toronto, los fieles se reunieron para celebrar con devoción la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz. En esta ocasión tan especial, el Padre Javier Valdés ofreció una homilía profundamente conmovedora, centrada en el Evangelio de San Juan 3, 13-17. Sus palabras invitaron a la comunidad a reflexionar sobre el verdadero significado de la cruz y el valor del sufrimiento en la vida cristiana.
Partiendo del mensaje central del Evangelio —que nos recuerda que Dios entregó a su Hijo no para condenar al mundo, sino para salvarlo—, el Padre Javier desarrolló una profunda meditación sobre el dolor, la libertad y la esperanza, ayudando a los presentes a descubrir en la cruz el mayor signo del amor de Dios.
El Padre inició su homilía haciendo referencia a la Exaltación de la Santa Cruz, la cruz como camino de salvación, camino hacia la vida eterna. Cuando preparaba la homilía pensaba que hoy el mundo moderno tiene un problema muy grande y no lo sabe, y no es fácil quitar, y que nunca podremos quitarlo, y nos acompañará toda nuestra existencia en esta vida. Ese problema es que tenemos miedo a sufrir, tenemos miedo a pasar momentos difíciles en la vida, tenemos miedo a enfermar, tenemos miedo a morir. No queremos que en nuestra existencia haya tristeza o dolor. ¿Y saben por qué es un problema? Porque igual que la alegría y la felicidad, el sufrimiento es parte de la existencia humana, no lo podemos evitar. En algún momento nos va a tocar, antes o después, es algo que todos vamos a vivir.
El Padre Javier recordaba una anécdota de un profesor universitario que decía: “Qué interesante es la existencia humana, que cuando nuestros padres nos conciben y estamos creciendo en el vientre de la madre, estamos en el más hermoso de los lugares antes de ir a la vida eterna. El vientre de mamá es un paraíso: no hay que pagar renta, no hay que pagar alimento, porque crecemos con el alimento que mamá nos da, con el calor y el amor que una madre da a sus hijos. Y la primera experiencia que tenemos cuando nacemos, cuando llegamos a esta vida, es que también vamos a tener dificultades y no solo va a ser alegría. El médico o enfermera que nos recibe, lo primero que hace es dar un golpecito en la parte de atrás para que los pulmones se abran, porque estaban acostumbrados a vivir dentro de la fuente del vientre de mamá, lleno de líquido. Y lo primero que hace el niño es llorar. El llanto es el primer recibimiento del mundo al recién nacido, es decir, es a través del llanto y no de la risa.”
El Padre Javier dijo que hoy estamos celebrando la Exaltación de la Cruz. ¿Qué es la cruz? La cruz es la promesa de Dios cumplida al pueblo de Israel. No hay salvación antes de que Jesús se haga hombre, antes de que Dios nos haga el regalo de su Hijo único. Hasta ese momento no había salvación, porque la salvación entra al mundo en la persona de Jesús. Jesús viene a este mundo para mostrarnos cuál es el camino de la salvación, porque estábamos perdidos y no conocíamos ese camino.
El Padre Javier hizo referencia a que ese camino se compone de alegría, momentos de felicidad, pero también de momentos de tristeza, esa tristeza que el mundo moderno no quiere saber de ella. Y es la cruz un camino difícil que recorre Jesús hasta la salvación. Jesús llegó con un mensaje que no es de violencia, no es de orgullo, no es de poderes temporales, no es de dinero. Es un mensaje de amor y reconciliación. El pueblo de Israel recibe a Jesús con una frase: “¡Crucifícalo, crucifícalo!” y lo mandan a una cruz. Jesús va a sentir miedo, al igual que todos nosotros sentimos miedo, como decía al principio de la homilía: miedo al sufrimiento y al dolor.
El Padre Javier Valdés también nos recordó que cuando fuimos creados, fuimos llevados a un paraíso, un paraíso que perdimos por nuestros pecados. Un paraíso donde estábamos llamados a vivir en una felicidad constante. Pero Dios nos regaló un sentimiento que es muy importante en nuestra existencia, que es la libertad. Y por esa libertad que Dios dio al hombre, llegó el pecado. Por la libertad, el mundo fue creado con dos caminos: el camino del bien, el del amor y el cumplir con la palabra de Dios, y aceptar la fe de que Dios es nuestro Padre y Creador; y también con el camino de los que no eligieron al Señor, eligieron el camino contrario. Por eso hay que lidiar con el sufrimiento.
Jesús carga esa cruz, camina el vía crucis, siente miedo y en ese momento expresa: “Señor, aparte este cáliz”. Es por naturaleza humana, y por esa naturaleza nos vamos a salvar. Jesús acepta la voluntad de Dios. Acepta la misión de Dios para salvarnos.
DATOS:
La parroquia Nuestra Señora de Guadalupe en Toronto, es una parroquia católica que se encuentra ubicada en el 694 Weston Road. Única dentro de las parroquias canadienses porque las celebraciones y servicios son completamente en idioma español.
Los domingos hay cuatro misas en español: 8:00am, 10:00am, 12:00pm y 1:45pm. La de las 5:00pm., es en inglés. Misas dentro de semana, Jueves (7:00pm), Viernes (7:00pm) y del Sábado que también es válida por el domingo (6:00pm).
INFORMACION: (416) 767-8658.




