Padre Santiago Martín en Toronto: Solo un corazón humilde y agradecido entra por la puerta estrecha
Por Víctor R. AGUILAR / ST.- El pasado sábado 28 de junio de 2025, la Parroquia San Francisco de Asís en Toronto fue testigo de un evento espiritual de gran relevancia: la conferencia ofrecida por el Padre Santiago Martín Rodríguez, fundador de la congregación Franciscanos de María. Fieles de distintas parroquias de la ciudad acudieron con entusiasmo, llenando el templo en una jornada marcada por la fe, el amor a Dios, la humildad y un mensaje poderoso en torno a la “puerta estrecha” que conduce a la vida eterna.
Desde el inicio, el Padre Santiago expresó su profundo agradecimiento a los presentes, reconociendo con humildad su sorpresa por la gran convocatoria. Extendió también su gratitud al Cardenal Frank Leo por otorgar a los Franciscanos de María la sede parroquial, que quedará bajo el cuidado del Padre Ricardo Mendoza García. Este acto de agradecimiento no fue una mera formalidad, sino el punto de partida de una reflexión profunda sobre el sentido de vivir una espiritualidad centrada en el amor, la fe y el don inmerecido de Dios.
Además de su intensa labor pastoral, el Padre Santiago es un prolífico escritor y periodista, autor de más de 30 libros que abordan temas de espiritualidad, teología y formación cristiana. Su compromiso con la evangelización lo ha llevado a colaborar estrechamente con figuras clave de la Iglesia, incluyendo a los papas San Juan Pablo II, Benedicto XVI, Francisco y, actualmente, León XIV, con quienes ha compartido su visión de una Iglesia que necesita volver al amor esencial a Dios, vivido a través de la humildad y el agradecimiento.
La puerta estrecha: un llamado al alma agradecida
Uno de los ejes centrales de la conferencia fue la referencia de Jesús a la “puerta estrecha”: “Estrecha es la puerta que conduce a la vida eterna, y ancha la que lleva a la perdición”. El Padre Santiago explicó que la vida cristiana auténtica implica esfuerzo, renuncia y humildad. La puerta estrecha no es popular, no atrae multitudes, pero es el verdadero acceso a la eternidad. Para atravesarla, afirmó, es necesario ser agradecidos con Dios y vivir con un corazón humilde.
“La puerta estrecha es la del agradecimiento”, repitió el Padre Santiago Martin en varios momentos. “Y para ser una persona agradecida necesitas la virtud de la humildad: reconocer que todo es gracia, don y regalo de Dios”. Este es el principio fundamental de la espiritualidad que los Franciscanos de María promueven en todo el mundo. Según el padre, el acto de agradecer transforma el alma, sana heridas y nos reconcilia con Dios.
Leprosos, Adán y la falta de gratitud
Para ilustrar el poder del agradecimiento, el Padre Santiago Martin recordó el pasaje del Evangelio donde Jesús sana a diez leprosos, pero solo uno regresa para dar gracias. “Esa persona —afirmó— fue la que pasó por la puerta estrecha”. Aquel único leproso representa al cristiano que reconoce la mano de Dios en su vida y no da nada por sentado. Es un llamado directo a examinar nuestro corazón: ¿somos de los que agradecen, o de los que olvidan?
En contraposición, el padre también mencionó el relato del Génesis, donde Adán culpa a Eva y Eva a la serpiente. Ese ejemplo reveló una actitud de evasión de responsabilidad, de falta de humildad y de gratitud hacia Dios. “El pecado original no solo rompió la relación con Dios, también hirió nuestra capacidad de reconocer el bien que hemos recibido”, explicó. Y añadió que ese mecanismo de culpar a otros aún vive en nosotros cuando no somos agradecidos, cuando vivimos en queja permanente.
Amar a Dios con todo el corazón
A lo largo de su charla, el padre Santiago insistió en que no hay mayor pobreza que vivir sin conocer a Dios. “Nuestra misión en la tierra es amar a Dios con todo lo que somos”, dijo con convicción. “Queremos ir al cielo, y para eso debemos vivir con fe, con humildad y con agradecimiento”. Subrayó que la vida en la tierra es apenas un preludio de una existencia eterna, y que la Salvación es un regalo gratuito de Dios, no una recompensa merecida.
Sin embargo, advirtió que este regalo exige una respuesta concreta: vivir el Evangelio. “Pecadores somos todos”, afirmó, “pero si vivimos el Evangelio con sinceridad, podemos alcanzar esa salvación que nos ha sido prometida”. La fe no puede ser superficial ni ignorante; de hecho, el padre advirtió que “un católico ignorante es un futuro protestante”, enfatizando la necesidad de formación y conocimiento para no caer en falsos mensajes o doctrinas distorsionadas.
Método y formación para amar a Dios
El Padre Santiago también compartió que los Franciscanos de María ofrecen un método práctico para aprender a amar a Dios. Este incluye 14 cursos de formación que están disponibles en línea, y que pueden realizarse de acuerdo al horario de cada persona. Además, se promueve la dirección espiritual, como una herramienta concreta para crecer en la fe y cultivar una relación íntima y agradecida con Dios.
Amar al prójimo, perdonar y vivir para los demás
No faltó en su mensaje una llamada urgente a vivir el mandamiento del amor al prójimo. “Jesús dijo: cuando haces un favor al más pequeño, estás haciendo la voluntad de mi Padre”. El amor no es solo teoría, es práctica. Amar, perdonar, servir sin esperar nada a cambio, son los verdaderos frutos de una fe viva y madura. “Para ir al cielo, hay que amar”, concluyó el padre con firmeza.
Finalmente, puso como ejemplo de distorsión espiritual a ciertos líderes que comercian con la fe, citando con ironía a un pastor llamado “Cash”, quien enseñaba que había que dar dinero para ir al cielo. Este tipo de engaños, dijo, solo se evitan cuando uno está bien formado en la doctrina católica y vive una fe coherente.
Conclusión: humildad, agradecimiento y amor
La enseñanza del Padre Santiago Martín Rodríguez fue clara y profunda: la vida cristiana exige pasar por la puerta estrecha. Esta puerta no se abre con títulos, riquezas ni apariencias, sino con humildad, agradecimiento y amor sincero a Dios y al prójimo. La gratitud no es solo una virtud opcional, sino una expresión de fe madura, una forma concreta de vivir el .
En tiempos donde predomina el individualismo, el Padre Santiago nos recuerda que el verdadero camino al cielo es el del servicio, la entrega y el corazón agradecido. Solo así podremos vivir en la tierra como auténticos hijos de Dios y entrar un día, con gozo, por esa puerta estrecha que conduce a la vida eterna.
DATOS
La parroquia St. Francis of Assisi es una parroquia católica que está ubicada, en el 72 Mansfield Ave, Toronto, Ontario, Teléfono (416) 536-8195.




