El Padre Javier Valdés recordó que Dios respetará la libertad de cada persona para elegir el bien o el mal
Por Víctor R. AGUILAR.- En la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, en Toronto, el Padre Javier Valdés, acompañado por el diácono Carlos Retamales, presidió la celebración eucarística de este domingo 26 de julio de 2026. Basando su reflexión en el Evangelio de San Mateo (13, 44-52), el sacerdote invitó a la comunidad a descubrir el inmenso valor del Reino de Dios, comparado por Jesús con un tesoro escondido, una perla de gran precio y una red llena de peces.
A través de estas imágenes, recordó que vale la pena dejarlo todo para alcanzar ese Reino y que, al final de los tiempos, Dios hará una separación entre quienes han vivido conforme a su voluntad y quienes decidieron alejarse de El.
Al iniciar su homilía, el Padre Javier señaló que la Palabra de Dios deja tres enseñanzas fundamentales que los fieles deben guardar en el corazón y llevar a la oración. La primera es el encuentro personal con Dios, ese momento en el que cada persona descubre su grandeza y permite que El entre en su alma y en su corazón.
“El regalo más grande que puede recibir un ser humano, después de la vida, es la fe”, expresó el sacerdote. Explicó que esa perla preciosa de la que habla el Evangelio representa precisamente ese encuentro con Dios que transforma la existencia, ilumina cada decisión y da un sentido profundo a la vida. Añadió que para los creyentes, cada mañana comienza con la certeza de que el proyecto personal está guiado por la gracia de Dios, que orienta el camino y fortalece el corazón.
Como segunda enseñanza, el Padre Javier destacó que la fe conduce a la salvación. Aclaró que esta no es una realidad reservada únicamente para la vida eterna, sino un don que puede comenzar a vivirse desde ahora. Aunque en esta vida existen la tentación, el pecado, los errores y las caídas, Dios ha dejado a la Iglesia y los sacramentos como apoyo para continuar avanzando hacia esa meta.
“La salvación comienza desde el presente cuando vivimos el Evangelio, los mandamientos y dejamos que Dios conduzca nuestra vida”, explicó. Recordó que quienes han aceptado a Dios están llamados a caminar cada día hacia esa plenitud que un día alcanzarán en el Reino de los cielos.
La tercera idea de la reflexión estuvo centrada en el llamado del Evangelio a discernir entre el camino del bien y el del mal. Jesús habla de la separación entre los buenos y los malos, una imagen que, según el sacerdote, recuerda que Dios respeta plenamente la libertad de cada persona para elegir.
“Hay dos caminos en esta vida: el camino con Dios, iluminado por su gracia, y el camino sin Dios”, afirmó. Explicó que quienes deciden caminar junto al Señor encuentran el verdadero sentido de la existencia, mientras que muchos de los que optan por vivir alejados de El terminan enfrentando profundas heridas en el alma y en el corazón, buscando una felicidad que nunca llega a ser completa.
Sin embargo, el Padre Javier destacó que siempre existe la posibilidad de regresar. Relacionó la imagen de la red llena de peces con la Eucaristía y el sacramento de la Misa, donde muchas personas encuentran nuevamente ese tesoro que habían perdido de vista.
“Dios es nuestro gran tesoro y, cuando lo tenemos en el corazón, debemos cuidarlo, alimentarlo y cultivar nuestra fe”, señaló. Reconoció que algunas personas pueden alejarse durante un tiempo, pero aseguró que quien verdaderamente ha conocido a Dios difícilmente puede vivir para siempre sin su presencia y sin su gracia.
Durante la homilía recordó también una reflexión compartida el día anterior, en la que explicaba que existen distintas formas de llegar a Dios. Algunas personas, como él mismo, conocen la fe desde la infancia porque crecieron escuchando hablar de Dios en su hogar. Otras lo descubren durante la adolescencia, la juventud o incluso en la adultez.
“El valor del encuentro no depende del momento en que ocurre, sino de la profundidad con la que se recibe”, expresó. Añadió que quienes encuentran a Dios en una etapa más avanzada de la vida suelen experimentar con mayor claridad el contraste entre una vida sin fe y una vida transformada por la presencia del Señor, valorando profundamente ese cambio que llena el corazón de alegría, paz y sentido.
El sacerdote también dirigió palabras de consuelo para quienes enfrentan el paso del tiempo y la pérdida de seres queridos. Recordó que los cristianos nunca están verdaderamente solos, porque Dios permanece siempre a su lado y María acompaña constantemente el caminar de sus hijos.
“Aunque la vida nos golpee con las despedidas y el paso de los años, sabemos que nuestros seres queridos están llamados al Reino de la gloria eterna, mientras nosotros seguimos protegidos por Dios nuestro Padre y por la Virgen María”, afirmó.
Finalmente, el Padre Javier invitó a la comunidad a no guardar para sí el gran tesoro de la fe. Recordó que el encuentro con Dios debe traducirse en un compromiso concreto con la Iglesia, con la comunidad cristiana y con el mundo.
“Esa perla preciosa que es la fe no puede quedarse solamente en nuestro corazón; estamos llamados a compartirla”, dijo. Animó a los fieles a vivir con orgullo su identidad cristiana, dando testimonio del Evangelio en cada ambiente de la vida y llevando esperanza a quienes todavía buscan el sentido de su existencia.
Concluyó señalando que la comunidad de Nuestra Señora de Guadalupe posee un gran tesoro espiritual que no debe permanecer encerrado entre las paredes del templo. “Tenemos esta perla aquí, en esta pequeña casa que se llama Guadalupe, y hay que compartirla con el mundo. Es una buena noticia que no podemos guardar solo para nosotros”, concluyó.
DATOS:
La parroquia Nuestra Señora de Guadalupe en Toronto, es una parroquia católica que se encuentra ubicada en el 694 Weston Road. Única dentro de las parroquias canadienses porque las celebraciones y servicios son completamente en idioma español.
Los domingos hay cuatro misas en español: 8:00am, 10:00am, 12:00pm y 1:45pm. La de las 5:00pm., es en inglés. Misas dentro de semana, Jueves (7:00pm), Viernes (7:00pm) y del Sábado que también es válida por el domingo (6:00pm).
INFORMACION: (416) 767-8658.
EMAIL: olgpoffice@guadalupetoronto.com
