Ciudadanía canadiense por descendencia: solicitudes se disparan y la espera llega a 33 meses
SOMOS TORONTO.- Más de 136.000 solicitudes de certificados de ciudadanía están pendientes ante IRCC, mientras el tiempo estimado de procesamiento se acerca a los tres años. Por separado, más de 33.000 certificados fueron otorgados entre diciembre y junio en distintas categorías.
El número de personas que buscan demostrar su ciudadanía canadiense a través de sus antepasados ha aumentado considerablemente desde la entrada en vigor de las nuevas reglas de ciudadanía por descendencia.
Actualmente, más de 136.000 solicitudes de certificados de ciudadanía están pendientes de una decisión ante Immigration, Refugees and Citizenship Canada (IRCC). Para quienes presentan una solicitud actualmente, el tiempo estimado de procesamiento es de 33 meses, según las cifras más recientes publicadas por el departamento.
Esto representa un aumento del 32 por ciento en el tiempo de espera y del 11 por ciento en el número de solicitudes pendientes respecto de la actualización anterior, publicada el 10 de agosto.
La situación contrasta con la que existía antes de la entrada en vigor de Bill C-3. En mayo de 2025, el tiempo estimado para procesar una solicitud de certificado de ciudadanía era de aproximadamente cinco meses.
Bill C-3 entró en vigor el 15 de diciembre y modificó las reglas de ciudadanía por descendencia. Antes de este cambio, la ciudadanía canadiense por descendencia estaba limitada a la primera generación nacida o adoptada fuera de Canadá de un ciudadano canadiense.
Esa restricción había sido cuestionada ante los tribunales en casos relacionados con los llamados “lost Canadians”, personas que no habían podido obtener o conservar la ciudadanía canadiense debido a las antiguas reglas.
Con la nueva legislación, las personas que viven fuera de Canadá pueden, bajo determinadas condiciones, demostrar su derecho a la ciudadanía a través de un vínculo familiar con un antepasado canadiense. En algunos casos, ese vínculo puede remontarse varias generaciones.
El cambio ha provocado una fuerte demanda de documentos necesarios para demostrar la línea de descendencia. Los solicitantes deben presentar pruebas que permitan establecer la relación entre ellos y su antepasado canadiense.
Para algunas familias, esto significa buscar registros históricos de nacimiento, matrimonio y otros documentos que pueden remontarse siete u ocho generaciones. El aumento de estas solicitudes también ha generado una importante demanda de documentos en los archivos canadienses.
Estados Unidos representa una parte importante de los nuevos casos. Según los datos más recientes proporcionados por IRCC, correspondientes al 31 de mayo, la mitad de las personas que fueron reconocidas como ciudadanas canadienses como resultado de Bill C-3 habían nacido en Estados Unidos.
Más de 33.000 certificados ya fueron otorgados
Las cifras de certificados otorgados corresponden a una categoría diferente y no deben confundirse con las más de 136.000 solicitudes que actualmente permanecen pendientes.
Entre el 15 de diciembre y junio, IRCC otorgó certificados de ciudadanía en distintas categorías, incluyendo casos relacionados con Bill C-3, certificados correspondientes a la primera generación y certificados de reemplazo.
En ese período se otorgaron 16.435 certificados a menores de 14 años, 2.880 a personas de entre 14 y 17 años y 9.670 a solicitantes de entre 18 y 54 años. A personas mayores de 55 años se les otorgaron 3.650 certificados.
En total, estas cifras representan más de 32.000 certificados dentro de los grupos de edad reportados, mientras que el desglose por género registra 16.250 certificados para hombres, 16.285 para mujeres y otros certificados para solicitantes que indicaron un género diferente o cuyo dato no estaba disponible.
Estas cifras reflejan certificados que ya fueron otorgados durante ese período y no representan el número de solicitudes que permanecen actualmente en espera.
El elevado número de certificados otorgados a menores también podría estar relacionado con niños nacidos fuera de Canadá cuyos padres son ciudadanos canadienses.
Estados Unidos concentra una parte importante de los casos
El impacto de las nuevas reglas se ha hecho especialmente visible entre personas nacidas en Estados Unidos. Según IRCC, la mitad de quienes fueron reconocidos como ciudadanos canadienses como resultado de Bill C-3 habían nacido en ese país.
Para muchas de estas personas, el proceso consiste en demostrar documentalmente una cadena familiar que conecte al solicitante con un antepasado canadiense.
En los casos más complejos, esa investigación puede requerir documentos correspondientes a varias generaciones, lo que aumenta el tiempo necesario para revisar cada expediente.
IRCC señala que el tiempo de procesamiento puede variar considerablemente de un caso a otro. El departamento atribuye el actual plazo estimado de 33 meses tanto al aumento del volumen de solicitudes como a la complejidad de muchos expedientes, que pueden requerir una cantidad considerable de documentos y verificaciones adicionales.
La agencia también está implementando medidas para responder al aumento de la demanda, entre ellas la clasificación de solicitudes, mejoras en los procesos de recepción, capacitación y contratación de personal adicional y cambios en la gestión de la carga de trabajo.
Un certificado de ciudadanía sirve como prueba oficial de que una persona es ciudadana canadiense. Una vez reconocido ese estatus, el ciudadano puede, entre otras cosas, solicitar un pasaporte canadiense y establecerse en Canadá.
Sin embargo, la ciudadanía no significa automáticamente que una persona pueda votar en Canadá. Elections Canada establece que los ciudadanos que nunca han vivido en el país no pueden votar en una elección federal simplemente por tener la ciudadanía.
El creciente volumen de solicitudes deja a miles de personas esperando una decisión sobre su derecho a la ciudadanía canadiense. Mientras tanto, las cifras muestran dos realidades distintas: más de 136.000 solicitudes permanecen pendientes, mientras decenas de miles de certificados ya fueron otorgados durante los primeros meses de aplicación de las nuevas reglas.
La diferencia entre ambas cifras es fundamental para entender la magnitud del actual retraso en el sistema de ciudadanía por descendencia.
