Caen dos jóvenes por el tiroteo mortal en el festival Salsa on St. Clair de Toronto

FOTO: Getty Images.
SOMOS TORONTO.- Dos jóvenes de 18 años fueron arrestados y enfrentan un total de 37 cargos por su presunta participación en el tiroteo ocurrido durante el festival Salsa on St. Clair, en Toronto, el pasado 11 de julio, un ataque que dejó dos personas muertas y cinco más heridas.
Los acusados, identificados como Jessiah Massaro-Gill y Lewis Downey, fueron imputados con dos cargos de asesinato en primer grado y cinco cargos de intento de asesinato, entre otros delitos. Las víctimas mortales fueron Shaquan Quashie, de 25 años, y Cesar Vernaza, de 20. Además, cinco personas resultaron heridas, algunas de ellas con lesiones permanentes que cambiarán sus vidas, según informó la detective sargento Stacey McCabe.
De acuerdo con la investigación, la policía cree ahora que Quashie y Vernaza eran los objetivos del ataque, mientras que las demás víctimas quedaron atrapadas en la línea de fuego. Los investigadores también descartaron la hipótesis inicial de un intercambio de disparos entre dos grupos y concluyeron que únicamente se utilizó un arma de fuego durante el ataque. Aunque en el lugar fueron encontradas otras dos armas, las autoridades señalaron que no existe evidencia de que hayan sido disparadas. Aun así, sostienen que cuentan con pruebas suficientes para presentar los cargos de asesinato e intento de asesinato contra ambos detenidos.
La detective McCabe evitó revelar si existe alguna relación entre los acusados y las víctimas o si el caso está vinculado a actividades de pandillas. Señaló que calificar el hecho simplemente como un incidente relacionado con bandas criminales “simplifica en exceso” una problemática mucho más compleja que enfrenta la ciudad.
Por su parte, el jefe de la Policía de Toronto, Myron Demkiw, calificó el ataque como un acto de violencia “aterrador” que ocurrió en medio de una celebración comunitaria y cultural. Afirmó que el verdadero problema es la disposición de algunas personas a utilizar armas de fuego en espacios públicos, poniendo en riesgo la vida de ciudadanos inocentes.
“Lo que debemos abordar es este comportamiento inaceptable: la voluntad de algunas personas de tomar un arma y disparar en espacios públicos.
