Contaminación del aire en ciudades canadienses estaría afectando la salud cerebral
SOMOS TORONTO.- Aunque Canadá es reconocido por tener una de las mejores calidades de aire del mundo, un reciente estudio de la McMaster University advierte que incluso bajos niveles de contaminación atmosférica podrían estar relacionados con un deterioro sutil de la salud cerebral en adultos.
La investigación, publicada en la revista científica Stroke, analizó a cerca de 7.000 personas de ciudades como Toronto, Montreal, Vancouver, Calgary, Ottawa, Halifax, Hamilton y London, en Ontario. Los participantes tenían entre 32 y 81 años, con una edad promedio de 57 años.
Los científicos estudiaron durante varios años la exposición de estas personas a dos contaminantes comunes: las partículas finas PM2.5 —presentes especialmente en el humo de incendios forestales y emisiones vehiculares— y el dióxido de nitrógeno, relacionado principalmente con el tráfico y la actividad industrial.
Los resultados mostraron que quienes vivían en zonas con mayores niveles de contaminación obtuvieron peores resultados en pruebas cognitivas relacionadas con la memoria, el lenguaje, la comprensión y la velocidad de procesamiento mental. La investigadora principal, Sandi Azab, explicó que el objetivo era comprobar si incluso en un país con aire relativamente limpio, como Canadá, existía algún impacto sobre el cerebro.
Según el estudio, un aumento de cinco microgramos por metro cúbico de PM2.5 podría equivaler a un envejecimiento cerebral de entre dos y 12 años. Además de las pruebas cognitivas, los investigadores realizaron resonancias magnéticas que detectaron cambios “silenciosos” en el cerebro, es decir, daños leves que todavía no presentan síntomas evidentes.
Los expertos consideran que estos hallazgos refuerzan la necesidad de políticas ambientales más estrictas y de una mayor atención médica preventiva, especialmente en personas con mayor riesgo cardiovascular. Azab también recomendó reducir la exposición al aire contaminado, especialmente durante episodios de humo por incendios forestales.
Entre las medidas sugeridas están permanecer en interiores en días de mala calidad del aire y utilizar mascarillas bien ajustadas para las personas más vulnerables. El estudio deja un mensaje claro: incluso niveles bajos de contaminación pueden afectar la salud cerebral, por lo que mejorar la calidad del aire sigue siendo un desafío importante para proteger el bienestar de la población.
