Oro, drogas y crimen organizado: la inquietante infiltración en el aeropuerto más importante de Canadá

Foto: Acceso restringido / CTV News.
SOMOS TORONTO.- Una investigación exclusiva del programa CTV W5 destapó serias fallas en los controles de seguridad en el Toronto Pearson International Airport, donde empleados vinculados a investigaciones por narcotráfico, crimen organizado y hechos violentos mantuvieron durante años acceso a zonas restringidas. El caso más grave está relacionado con el mayor robo de oro en la historia de Canadá.
En 2023 desaparecieron más de 22 millones de dólares en oro y moneda extranjera desde una terminal de carga del aeropuerto. Entre los acusados figura Parmpal Sidhu, empleado de Air Canada, quien —según documentos policiales obtenidos por W5— ya había sido mencionado en investigaciones de drogas desde 2008. Además, un informe de inteligencia de 2012 lo señalaba como presunto líder de una red internacional de narcotráfico que utilizaba el aeropuerto Pearson para mover drogas e infiltrarse en organismos legítimos.
Pese a esas alertas, Sidhu conservó tanto su empleo como su acreditación de seguridad hasta después del millonario robo. La investigación también revela otros casos preocupantes. Uno de ellos es el de Levi Davis, empleado del área de equipaje de Air Canada, acusado en 2025 en un caso de “cambio de etiquetas” de maletas que terminó involucrando a un pasajero inocente detenido en Bermudas por tráfico de drogas.
Aunque los cargos fueron retirados, W5 descubrió que Davis ya había sido relacionado con una investigación similar en 2010. Otro nombre mencionado es el de Mani Dhaliwal, trabajador del aeropuerto arrestado en Australia en una de las mayores operaciones antidrogas de ese país. Lo más alarmante es que Dhaliwal trabajaba en una oficina de seguridad del aeropuerto que colaboraba directamente con la RCMP en investigaciones criminales.
Según fuentes policiales, existían antecedentes y señales de alerta sobre posibles vínculos con el narcotráfico antes de que fuera contratado para ese cargo sensible. También aparece el caso de Devon Lloyd McLean, empleado encargado del abastecimiento de combustible para aviones en Pearson. Antes de ser condenado por conspiración para traficar cocaína, ya había enfrentado cargos por drogas, había sido detectado intentando ingresar con un cargador vacío de munición y estuvo involucrado en un tiroteo en el que murió su pareja.
A pesar de ello, mantuvo su acreditación aeroportuaria. La responsabilidad final sobre estas autorizaciones recae en Transport Canada, organismo encargado de aprobar o revocar las credenciales de acceso restringido en los aeropuertos canadienses. La entidad aseguró que todas las decisiones se toman bajo criterios legales y basadas en información proporcionada por agencias de seguridad y cuerpos policiales.
Sin embargo, Ulisses Botelho, exinvestigador de crimen organizado de la Royal Canadian Mounted Police, afirmó que muchas personas consideradas un riesgo potencial conservaron acceso a áreas críticas del aeropuerto. Según explicó, la corrupción interna es fundamental para las operaciones del crimen organizado. “Sin empleados dentro del sistema, estas redes no podrían operar”, aseguró Botelho, quien calificó la situación como “enorme”.
Datos obtenidos por W5 muestran que, en cinco años, más de 125 mil personas recibieron autorizaciones de seguridad en los cuatro aeropuertos más grandes de Canadá. De ellas, más de 7.500 tenían algún tipo de observación o alerta de seguridad y aun así fueron aprobadas.
La investigación reabre el debate sobre la vulnerabilidad de infraestructuras estratégicas y la necesidad de reforzar los controles para impedir que organizaciones criminales se infiltren en sectores sensibles del transporte aéreo canadiense….
CON INFORMACION DE CTV W5, reconocido programa de periodismo de investigación de CTV Televisión.
