¿Quién es Jesús para nosotros? La pregunta que el padre Javier Valdés nos invita a llevar al corazón

Posted On 23 Aug 2026
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SOMOS TORONTO.- Hoy, domingo 23 de agosto 2026, en la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe de Toronto, el padre Javier Valdés, acompañado por el diácono Carlos Retamales, celebró la misa de las 10 de la mañana. Durante la celebración, el padre Javier Valdés centró su homilía en el Evangelio según San Mateo 16, 13-20 y en una pregunta fundamental para la vida de todo creyente: “¿Quién es Jesús para nosotros?”

El padre Javier Valdés inició su reflexión señalando que el Evangelio de este domingo es hermoso y que contiene tres ideas fundamentales. La primera tiene que ver con el anuncio que Jesús hace a Pedro, un hombre que posteriormente lo negará tres veces antes de su crucifixión y resurrección. Se trata de Pedro, un pescador, un hombre rudo de trabajo, pobre y con muchas limitaciones humanas. Y, sin embargo, es precisamente sobre él sobre quien Jesús va a edificar la Iglesia terrena.

El padre Javier explicó que la Iglesia es guiada y acompañada por la gracia del Espíritu Santo, mientras que el Papa es su representación en esta vida, en esta tierra. Se trata de una misión que sobrepasa las capacidades humanas de cualquier hombre. Cualquier persona que haya sido llamada a vivir la experiencia papal necesita mucha oración, mucho trabajo y mucho apoyo de Dios, porque las responsabilidades que recaen sobre ella son muy grandes. El padre Javier Valdés puso como ejemplo al actual papa León XIV, señalando que vivir esta misión requiere precisamente de mucha oración, mucho trabajo y del permanente apoyo de Dios.

Para el padre Javier, esta primera idea del Evangelio consiste en que Jesús anuncia a Pedro que está llamado a una misión muy importante: la de ser el primer Papa y, junto a la gracia del Espíritu Santo, fundar en esta vida la Iglesia. Es la Iglesia de la que hoy disfrutamos y a la que acudimos para buscar la fe y la santidad, porque ese es el camino de nuestra salvación.

La segunda idea que destacó el padre Javier  está relacionada con las llaves que Jesús entrega a Pedro para desatar los nudos de esta vida y en el cielo. El padre Javier Valdés explicó que en este Evangelio se anuncia la institucionalización del Sacramento de la Penitencia, mediante el cual Jesús da a la Iglesia el poder de perdonar los pecados.

Para el padre Javier, este sacramento es un regalo que Dios hace a cada hombre y a cada mujer que tiene fe. Todos nos equivocamos y todos tenemos momentos en los que fallamos. Hay pecados que pueden oprimir la paz del corazón y robarnos la tranquilidad del alma. Sin embargo, tenemos la gracia del Sacramento de la Penitencia para arrodillarnos ante la grandeza de Dios y, por medio de la absolución de los sacerdotes, volver a recibir un nuevo comienzo, un nuevo amanecer.

El padre  explicó que, mediante este sacramento, podemos quitar de nuestra alma aquello que la ensucia y que nos aleja de Dios. Por eso, las dos primeras ideas que presenta este Evangelio son, según explicó, que Jesús anuncia a Pedro la misión más importante, la de ser el primer Papa, y que también instituye el Sacramento de la Penitencia.

La tercera idea, dijo el padre Javier, es muy bonita y muy importante, y es precisamente la que quisiera que todos lleváramos a la oración durante esta semana. Jesús pregunta a los apóstoles y le pregunta también a Pedro, quien será el que responda: “¿Quién dice la gente que yo soy?”. Y después les pregunta directamente a ellos.

El padre se detuvo en esta pregunta y explicó que Jesús se las hace directamente porque ellos eran los doce que El había escogido para acompañarlo. Si fueron escogidos, fue por algo. Por eso, esta pregunta es muy importante para nuestra vida de fe. El Evangelio de hoy también nos invita a nosotros a preguntarnos: ¿Quién es Jesús para nosotros?

El padre Javier Valdés señaló que hoy habría que hablar de varias cosas del mundo moderno que amenazan a la Iglesia y de otras que se están introduciendo dentro de la Iglesia y que son peligrosas. Los creyentes, dijo, debemos tener cuidado.

Una de las cosas que más le llama la atención, explicó el padre, es que muchas veces podemos correr el riesgo de edificar nuestra propia Iglesia, hacernos una iglesia particular para nosotros, en la que hacemos uso de ciertas cosas de la fe y tratamos de eludir otras. Incluso podemos llegar a decir: “Me voy a dar un descanso”.

Por eso,  afirmó que la figura de Jesús en nuestra vida define la relación que vamos a tener con las enseñanzas de la Iglesia. Las Sagradas Escrituras dicen que Jesús es el camino, la verdad y la vida. Y se preguntó: ¿el camino a qué? Al camino hacia nuestra salvación.

El padre Javier explicó que esa salvación podemos comenzar a vivirla desde el presente. No tenemos que esperar a la resurrección para comenzar a vivir esa gracia. Desde ahora podemos hacer ese camino al que nos llama la Iglesia, tratando de despejar de nuestra existencia, lo más que podamos, el pecado.

El padre reconoció que sabemos que no vamos a dejar de pecar, porque esa gracia estaba reservada a los santos y a Jesús, que era el Hijo de Dios. En nuestro interior, explicó, siempre va a existir una lucha entre el bien y el mal: entre mantenernos en los caminos de las enseñanzas de la Iglesia y aquellas veces en que, sin querer, pecamos.

Después del pecado puede aparecer ese sentimiento de dolor y tristeza. Podemos incluso llegar a decir: “No quiero hacerlo más” o preguntarnos: “¿Por qué lo hice?”. El padre Javier Valdés señaló que el pecado puede lastimar nuestro corazón y también a las personas que queremos.

El padre explicó además que quien nos lleva a la resurrección es Jesús, porque El es la única verdad. Y ante la pregunta “¿Quién es Jesús para nosotros?”, podemos correr el peligro de pensar en otras prioridades personales. Ninguna realidad humana debe ocupar el lugar de Jesús.

Para el padre, Jesús es el lugar de la verdad. Y ¿qué significa la verdad? Significa aquel que no nos va a traicionar, quien nunca nos va a abandonar y quien nunca nos va a fallar.

El sacerdote habló de los bienes materiales. Señaló que los bienes materiales no son malos, pero una cosa es tenerlos y otra muy distinta es no dar a cada cosa su justo valor. Si algún día perdemos las cosas materiales y nos deprimimos, hasta el punto de no saber cómo volvernos a levantar, entonces debemos preguntarnos dónde hemos puesto realmente nuestra esperanza.

También habló de la belleza y de lo físico. Dijo que tampoco es malo cuidar el cuerpo; hacer ejercicio es bueno y saludable, pero todo tiene que estar en su lugar. De la misma manera, la inteligencia humana tampoco puede dar todas las respuestas.

El padre Javier  recordó que muchas veces los creyentes hemos venido a la Iglesia, nos hemos sentado a rezar y quizás no hemos recibido una respuesta. Sin embargo, podemos sentir ese sosiego que solamente puede venir de Dios.

Por eso, afirmó que ninguna realidad humana —la riqueza material, la juventud o el poder— va a proporcionar la satisfacción que solamente puede dar Dios.

La pregunta, insistió el padre Javier Valdés, también es para nosotros: ¿Quién es Jesús verdaderamente para nosotros?

Y esta pregunta debe formar parte de nuestra oración personal. Para el padre Javier, Jesús tiene que ser nuestro ejemplo a seguir. El Sacramento del Bautismo nos llama a convertirnos en otros Cristos en el mundo. Estamos llamados a una misión, también a anunciar y evangelizar en el mundo.

El padre Javier Valdés propuso que la Iglesia sea para nosotros un camino diario de oración personal y que podamos decirle a Dios: “Señor, que cada día las personas crean más en mí a otro Jesús”; que puedan encontrar en nosotros el pensamiento de Jesús y el obrar de Jesús.

Finalmente, compartió un recuerdo personal de muchos años atrás. Cuando tenía 12 años y se estaba preparando para recibir el Sacramento de la Confirmación en Cuba, recordó que un sacerdote que les daba clases les enseñó que cada vez que tuvieran que tomar una decisión, cada vez que fueran a comenzar el día y cada vez que tuvieran que hacer algo, la primera pregunta debería ser: “¿Cómo lo haría Jesucristo?”

Esa enseñanza quedó profundamente grabada en la memoria del padre Javier Valdés. Por eso, su invitación es a pedirle a Jesús un pensamiento y un actuar según la figura de nuestro Salvador. La pregunta “¿Quién es Jesús para nosotros?” no debe quedarse solamente en una respuesta de palabras. Debe convertirse en una pregunta que acompañe nuestra oración, nuestras decisiones y nuestra manera de vivir.

DATOS:

La parroquia Nuestra Señora de Guadalupe en Toronto, es una parroquia católica que se encuentra ubicada en el 694 Weston Road. Única dentro de las parroquias canadienses porque las celebraciones y servicios son completamente en idioma español.

Los domingos hay cuatro misas en español: 8:00am, 10:00am, 12:00pm y 1:45pm. La de las 5:00pm., es en inglés. Misas dentro de semana, Jueves (7:00pm), Viernes (7:00pm) y del Sábado que también es válida por el domingo  (6:00pm).

INFORMACION: (416) 767-8658.

EMAIL: olgpoffice@guadalupetoronto.com

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